Categoría: Miscelánea

La importancia de saber decir no

Cómo decir no a una oferta de empleo

Buscar trabajo no es algo fácil. Es un proceso que sabes cuándo empieza, pero no cuándo acaba. Durante ese tiempo, se pasa por todos los estados de ánimo: Ilusión, descontento, optimismo, decepción, frustración, rabia, esperanza… Un cúmulo de sentimientos y emociones a las que todavía no sé ponerle palabras.

La situación de búsqueda desespera y la gente, desgraciadamente, no llega a entender por todo lo que pasas. Es complicado hacer frente a algo que está en blanco. No sabes cuándo va a llegar. Qué va a deparar. Que no sabes… La incertidumbre, quizás sea, una de las peores palabras que existan. No hay nada más allá del hoy. No sabes qué esperar, qué va a pasar… Mientras otros hacen planes, tú estás ahí, en un estado y en una situación de máxima complejidad donde simplemente no sabes nada.

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Si mal no recuerdo, fue una de mis primeras entrevistas. Pozuelo de Alarcón. Black Friday. Apunto lo de Black Friday porque la empresa estaba cerca de un centro comercial y era literalmente imposible aparcar. De hecho, llegué tarde a la entrevista (y eso que siempre salgo con tiempo cuando voy en coche), aunque llamé para comentarlo. Llego a la empresa, me reciben y empiezo la entrevista con la chica de Recursos Humanos. Una vez acaba esa primera entrevista viene el responsable del departamento, el que iba a ser mi jefe. Entra a la sala, se despatarra en la silla y lo primero que me dijo fue: “me he leído tu CV aunque me lo he dejado en la mesa”. Mentira. No lo había hecho. Le comenté que no se preocupara que le daba una copia. Lo mira por encima y me suelta: “tienes muy poca experiencia laboral”. Algo que ya sé. A lo que le contesté que me había dedicado a estudiar, a preparar oposiciones y que llevaba entrenando desde que tengo 16 años. Tocada y hundida. Me dio donde más duele.

Nada más salir de la empresa, rompí la tarjeta que me había dado (fue lo primero que hizo nada más saludarme, justo antes de despatarrarse y de decirme que no tenía experiencia), la tiré a la papelera y me fui con un enfado monumental. De hecho, todavía no sé cómo fui capaz de volver a casa conduciendo en ese estado de nervios y con ese enfado.

Realmente me dolió mucho cómo me trató esa persona, de hecho, ni recuerdo su nombre. Se habla de empatía, de asertividad, de tantas y tantas habilidades que tienes que tener como postulante, pero, a veces, se les olvida a los reclutadores y a los entrevistadores que lo que tienen delante son personas. Pasan los días, sigo buscando ofertas, haciendo entrevistas y, el miércoles justo antes del puente de diciembre, recibo una llamada de que me quieren coger en una empresa. En un giro de los acontecimientos, la empresa era la del Black Friday y quería que empezar justo después de las fiestas. Te puedes imaginar mi cara. ¡Menudo plot twist!

A mí me pilló completamente fuera de juego. No me lo esperaba. ¿El mismo señor que me dijo que no tenía experiencia, me quiere en su empresa? ¿Hola? ¿Que acaba de pasar aquí? No entendía nada. Y querían una respuesta ya. Me mandaron toda la información del contrato. Me pidieron todos los datos. Y yo no sabía qué hacer. Les pedí que me dieran tiempo para pensármelo y me dejaron un par de días. Lo consulté con mis padres, con mis amigos. Cada uno me decía una cosa. Pero, me quedo con una frase que me dijo una muy buena amiga

“A lo mejor pierdes otras oportunidades por aceptar algo que no quieres. Y no trato de convencerte de nada, pero es que te veo cero ilusionada y esa es la peor manera de empezar algo […] Tienes miedo a decir que no”.

Y decidí decir no. No tenía nada más. Solamente estaba cobrando el paro.

Fue una decisión muy complicada de tomar y de la que me arrepentí. Especialmente cuando seguían pasando los días, las semanas y los meses, continuaba haciendo entrevistas, pero mi situación no cambiaba, todo seguía igual.

¿Me había equivocado al decir que no? ¿Y si hubiera dicho que sí? Por lo menos estaría trabajando… ¡Qué malos son los “y si…”!  

Entre en una dinámica bastante negativa. De la que me costó mucho salir. No dejé de postularme a ofertas, de ir a las entrevistas, intentaba poner la mejor actitud posible, ir con buena energía, intentar transmitir lo mejor, estar segura de mí misma, pero no me salía. Encadenar un no tras otro, mina la moral. Quedarte a las puertas de tantos procesos, duele.

En mi cabeza retumbaba:

Tenía que haber dicho que sí, por qué no lo hice. Por lo menos estaría trabajando…

Sin embargo, mi permanente estado de inconsciencia y de tirarme el pisto y de probar cosas nuevas y de echarle morro, me llevó a hacer una acción que me permite estar trabajando desde julio en algo que me apasiona y que me encanta, rodeada de profesionales que son top, pero como personas son mejores aún. Esa estrategia, ya la contaré otro día 😉

Inténtalo. Falla. Aprende. Sigue haciéndolo como una niña

Always vuelve a lanzar la campaña Like A Girl

Hace unos años, always promovió la campaña #LikeAGirl donde buscaba empoderar a las niñas, hacerlas fuertes y conseguir que las adolescentes sigan teniendo la máxima confianza y autoestima posible. Unos años después de que este anuncio impactara tanto en la sociedad, vuelven a la carga con otro anuncio centrado, esta vez, en el fracaso desde un punto de vista positivo.

Porque sí, el error, el fallo, el fracaso, se puede positivizar y eso es lo que hace always con esta campaña:

Failure. The one thing everyone is afraid of but the one thing we all experience.
Fracaso. Lo que todos temen pero es lo único en lo que todos tenemos experiencia.

We’ve failed at many things. We will fail at many more.
Fracasamos innumerables veces. Y lo haremos muchas más.

And that’s a good thing.
Y es algo bueno.

Because failures aren’t setbacks. Failures are fuel.
Porque fallar no es un contratiempo. Los fallos son combustible.

To keep going. To keep growing. To keep making progress for ourselves and for all of us.
Para avanzar. Para seguir creciendo. Para seguir progresando por nosotros mismos y por todos los demás.

So let’s keep falling.
Sigamos fracasando.

Because we only truly fail when we don’t even try,
Porque realmente solo fallamos cuando ni tan siquiera lo intentamos.

Try. Fail. Learn. Keep going #likeagirl.
Inténtalo. Falla. Aprende. Sigue adelante como si fueses una chica.

Unámonos al movimiento #LikeAGirl y hagamos que como una chica signifique cosas maravillosas. ¡Cambiemos las reglas!