La vuelta al cole más incierta

Terminando septiembre y lo que debería haber sido en una vuelta al cole más, se ha convertido en un acontecimiento impredecible e imprevisible por culpa de la pandemia que estamos viviendo.

Desde el momento en el que saltó el estado de alarma, el confinamiento y todo lo que ha venido después han pasado 6 meses. Medio año donde la clase política ha vuelto a dejar clara su posición y la importancia que en España merece la educación. Así es. Cero. Nada. Han tenido seis meses para planificar las vueltas a las aulas de manera segura, estableciendo protocolos, pero de nuevo, la educación queda relegada a un tercer, cuarto, quinto plano. Mejor dicho, a un último plano.

La vuelta al cole más incierta

Si ni tan siquiera en una situación extrema como la que estamos viviendo en el país y la crisis económica y social que ha traído el COVID-19, los partidos políticos son capaces de sentarse y mirar por el bien común, por el bien de toda la ciudadanía española, ¿cómo vamos a esperar ese tan ansiado pacto por la educación que tanta falta? ¿Cuándo tendremos una ley educativa estable que no esté impregnada de la ideología del gobierno de turno? ¿Hasta cuándo se va a seguir devaluando el sistema educativo en este país?

¿Cuándo tendremos una ley educativa estable que no esté impregnada de la ideología del gobierno de turno? ¿Hasta cuándo se va a seguir devaluando el sistema educativo en este país?

A principios de este mes, tuve que dar una formación a docentes en un colegio del sur de Madrid. Los pobres estaban completamente agobiados, nerviosos e inseguros ante el panorama que se les venía encima. Las clases comenzaban a la semana siguiente y aún tenían que ordenar las aulas y habilitar espacios para asegurar la distancia mínima de seguridad. Lo único que sabían es que los pequeños (1º y 2º de la ESO) tenían que ir a clase todos los días mientras que los mayores alternarían una semana clase presencial y otra online. Además, dentro de las aulas se iban a hacer grupos, es decir, el grupo 1 estaría en régimen presencial una semana y el grupo 2 en online. La semana siguiente el grupo 2 pasaría a presencial y el grupo 1 a online.

Independientemente de la organización de cada uno de los centros y las elecciones que hayan hecho (no voy a entrar a valorar los casos que conozco), contamos que los docentes se enfrentan a un nuevo escenario. Las EPI (mascarilla, pantalla, hidrogel…) aportan medidas de protección ante un posible contagio pero también implican otras cuestiones como las de sentir agobio al hablar (especialmente los primeros días), no saber quién te habla o pregunta, no tener esa retroalimentación de si a los alumnos les está gustando la clase, si están perdidos… Parece mentira, pero aunque los ojos expresen mucho, la mascarilla nos impide reconocer determinadas emociones que en una situación normal, captamos rápidamente.

Y, dejo para el final, el tema de las clases online. El modelo de clase presencial/magistral no puede ser trasladado al virtual. Haz la prueba. Busca un YouTube una charla, una clase o un tutorial que dure más de 20-25 minutos, ¿eres capaz de aguantarlo hasta el final? ¿De seguirlo prestando toda la atención posible? Pues con las clases online pasa igual. Preparar bien una clase online requiere de mucho tiempo. Te pongo mi ejemplo. Una sesión de unas dos horas, me suele llevar unas 4 o 6 horas de de diseño y preparación de la presentación (y eso que en el trabajo contamos con un gran repositorio de material), comprobar que la presentación está actualizada, diseñar alguna dinámica para que los docentes participe, comprobar que todo funciona correctamente…

Busca un YouTube una charla, una clase o un tutorial que dure más de 20-25 minutos, ¿eres capaz de aguantarlo hasta el final? ¿De seguirlo prestando toda la atención posible?

Si en una clase presencial es inevitable que nos dispersemos, imagínate en una online. En un aula, escribes en el cuaderno, miras por la ventana o te pones a pensar en otras cosas. Imagínate en una emisión en directo con el ordenador justo delante. Abres las redes sociales, estás con el móvil o todo a la vez. Es realmente importante repensar la forma de transmitir los conocimientos a través de clases en directo online.

Sigo con mi caso. Finales de enero de 2020. Me toca impartir una formación online a profesores sobre competencia digital docente. Eran sesiones largas. En una de ellas, teníamos preparado hacer un escape room muy chulo. En la escaleta (muy importante establecer la estimación de tiempos de lo que se quiera tratar en una sesión online), el tiempo dedicado a esta actividad era de unos 20-30 minutos aproximadamente. ¿La realidad? Les gustó tanto que estuvieron casi una hora jugando y recolectando todas las pistas.

El modelo híbrido al que está girando el modelo educativo requiere de mucha preparación y de muchos conocimientos (herramientas digitales, entornos virtuales..) que, sinceramente, en seis meses no se adquieren por mucho que los docentes lo hayan intentado. Requiere años de formación y de preparación y especialmente de apoyo. Algo que los docentes de este país, lamentablemente no sienten.

Naya Rivera deja huérfana a una generación

La noticia saltaba el pasado 8 de julio. Naya Rivera desaparecía en el lago Piru (Ventura, California) mientras estaba pasando el día con su hijo de cuatro años, Josey.

Una semana después y tras una interminable y exhausta búsqueda, aparecía el cuerpo de la actriz. Exactamente el mismo día en el que falleció Cory Monteith, el 13 de julio.

La cronología de los hechos y la autopsia dejaron de manifiesto que la muerte de la actriz de 33 años fue completamente accidental. El pequeño Josey, comentó a la policía del condado de Ventura que se habían bajado del barco a nadar, su madre le ayudó a subir y en el momento en que Josey se giró, la vio desaparecer. Él llevaba puesto el chaleco salvavidas. Naya, no.

Gran parte de los compañeros de Glee (interpretó a Santana López), junto a los familiares de Rivera, se unieron para rezar y como publicó en twitter Heather Morris (una de sus mejores amigas), la llamaron para que saliera de agua y así sucedió.

Tras anunciar la desaparición y el posterior fallecimiento de la actriz, cantante y bailarina, la gente no tardó en volver a hablar de la maldición de Glee.

No quiero entrar en si es verdad o no, pero las muertes de Cory Monteith (sobredosis de alcohol y heroñina) y de Mark Salling (se suicidió antes de enfrentarse al juicio tras confirmar que poseía y consumía pornografía infantil junto a los cargos de agresión sexual) no fueron accidentales. De hecho, no me afectaron tanto como la desaparición de Naya Rivera cuya muerte se ha debido a un trágico accidente.

Naya Rivera murió salvando la vida a su hijo. La policía local cree firmemente que las últimas fuerzas que le quedaron fueron para salvar a Josey (el hijo que tuvo con Ryan Dorsey) y, repito, tiene tan solo cuatro años.

Me duele su muerte, por todo lo que Glee ha significado y significa para mí y por el cariño que ha recibido de todos, absolutamente todos los miembros que hicieron posible la serie (actores, productores, guionistas…). Son innumerables las veces que he visto la serie y cada vez que la vuelvo a visualizar, consigo ver detalles que se me habían escapado o que había pasado por alto. De hecho, sin ir más lejos, hace nada descubrí que Brittany (interpretada por Heather Morris) cantaba Dancing On My Own de Robyn en el capítulo 4×13 (Diva). Un episodio donde Santana regresa al McKinley presentando a su nueva pareja.

Naya Rivera, a pesar de su juventud, tenía (cómo duele escribir en pasado) una carrera brillante y con muchos años de experiencia a sus espaldas. Había participado en innumerables series, entre ellas Cosas de casa o El príncipe de Bel-Air, pero el verdadero éxito le llegó con Glee y con el papel de Santana López.

Ryan Murphy contaba con Naya Rivera solo para un par de capítulos, pero viendo la fuerza, el talento y el ingenio que tenía decidieron darle un rol protagónico. Poco a poco, Santana se fue convirtiendo en uno de los principales personajes de la serie por su relación con Brittany, por cómo sale del armario ante sus compañeros y ante su familia y cómo consigue salir adelante a pesar de no contar con el beneplácito de su tan amada abuela.

Naya Rivera deja huérfana a una generación

Pasó de ser una de las villanas y de las odiadas a convertirse en la mejor amiga de Rachel Berry en su estancia en Nueva York. La sinceridad, la poca delicadeza y su tono irónico y sarcástico convirtieron a Naya Rivera en una estrella mundial gracias a Santana López.

Su talento desbordaba en Glee. Naya lo mismo cantaba una canción chorra como Trouty Mouth que te recomendaba YEAST-I-STAT (un antifungicida vaginal) que te rompía interpretando If I Die Young, Songbird, Landslide o el increíble mashup de Adele o te ponía a bailar con Valerie o Be Okay o te dejaba con la boca abierta con Don’t Rain On My Parade, el himno de Rachel Berry.

Brittana (la relación formada por Brittany y Santana) sirvió para visibilizar y afrontar con naturalidad tanto la bisexualidad como la homosexualidad. Una historia que sí que tuvo un final feliz, algo extremadamente raro para las parejas de chicas en la pequeña y gran pantalla.

Sophomore year, I used to sit in this back row and secretly watch you. I counted the number of times you’d smile at me, and I’d die on days that you didn’t. I miss this place so much. It’s where we fell in love, where I could say things with music, when words just weren’t enough. And I need to tell you something that I don’t know how to say.

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En segundo año, solía sentarme en última fila y te observaba en secreto. Conté la cantidad de veces que me sonrías y cuando me moría los días que no lo hacías. Echo mucho menos. Aquí es donde nos enamoramos, donde podía decir las cosas con música cuando las palabras no eran suficientes. Y cuando quería decirte algo y no sabía cómo hacerlo.

Santana a Brittany. The Break-Up 4×04

Tras la ruptura, tuvimos que esperar hasta el capítulo 100 (5×12) cuando Santana viendo que Brittany no era la misma que siempre tras su estancia en el MIT (fue reclutada por tener una mente brillante), le anima a bailar mientras que interpreta por segunda vez en Glee Valerie.

En el 6×03 tras interpretar uno de mis mash-ups preferidos (Hand In My Pocket/ Feel The Earth Move), Santana abre su corazón y le pide matrimonio a Brittany en la que, sin lugar a dudas, es la pedida (y eso que hay muchas en la serie) más sincera, emotiva y llena de amor. Puro amor.

So, I figure that this is as good a place as any to ask you this question. Um, mainly because it’s gonna really upset all the single guys and gals in here, but I want to mash up with you forever, Britt. I mean, some people love someone because they make them a better person, and that’s not why I love you, because you’ve always just wanted me to be myself. You’re my favorite person in the whole world and we’re a big deal, you know? Like, no matter how many times we’ve tried to put our thing down and walk away from it, we can’t because I don’t want to live my life without my one true love. And I normally use a lot of words when I’m saying something negative so since this is the most positive thing I’m ever gonna do, I’m gonna keep it simple. Brittany S. Pierce, will you marry me?

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Algunas personas aman a otras porque las hacen ser mejores personas y esa no es la razón por la que yo te amo, tú siempre quisiste que fuera yo misma. Eres mi persona favorita en el mundo entero. Y somos algo grande, ¿sabes? No importa cuántas veces hayamos intentado dejarlo y alejarnos, no hemos podido porque no quiero vivir mi vida sin mi amor verdadero. Normalmente hablo mucho cuando estoy diciendo algo negativo, esto es lo más positivo que voy a hacer en mi vida, así que lo haré simple. Brittany S. Pierce, ¿quieres casarte conmigo?

Santana a Brittany. Jagged Little Tapestry 6×03

Además, aunque el verdadero amor triunfe en la relación de Santana y Brittany, también me pareció muy interesante el arco argumental que le dedicaron a Dani (Demi Lovato) y Santana dejando una de mis versiones favoritas en las seis temporadas que duró Glee.

Naya Rivera aprovechó el tirón de Glee y publicó sus memorias en el polémico Sorry, Noy Sorry (hoy a la venta en eBay por más de 200 dólares), donde hablaba sin tapujos de su vida, sus compañeros de reparto (fue pareja durante varios años de Mark Salling, Puckerman en la serie) y la difícil relación que mantenía con Lea Michele (Rachel Berry). Una Lea Michele que últimamente ha estado en el ojo del huracán por las declaraciones que hicieron hace unos meses varios miembros del elenco de la serie diciendo que Lea les hacía la vida imposible. Noticia también por estar esperando su primer hijo y por haber tenido que cerrar su cuenta de twitter ante los comentarios y amenazas que estaba recibiendo tras la desaparición de Naya Rivera.

Tras acabar Glee, Naya Rivera se embarcó en un nuevo proyecto. Continuaba en clase, pero esta vez como profesora y directora de la academia de Step Up High Water en el papel de Collette Jones donde podíamos seguir disfrutando del talento que atesoraba tanto cantando como bailando.

Muestra de ella, esta poderosa interpretación del conocido Amazing Grace.

Sin lugar a dudas, Naya Rivera todo lo que hacía y tocaba lo convertía en poderoso. Cuánto dolor tras su pérdida. Cómo duele que se haya ido tan pronto. Qué cantidad de cariño ha recibido.

Sin lugar a dudas, Naya Rivera todo lo que hacía y tocaba lo convertía en poderoso. #Glee